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Las dos caras del Míster: Lanús

Vélez venció 2-1 a Lanús en la ida de los Octavos de Final y Emiliano Curuchaga nos trae todo el análisis del equipo de Heinze en su columna.

A favor

  • El Vélez del Míster sigue enchufado a 220. A más de 20 días del final de la Superliga, mantuvo el ritmo de competencia y el envión anímico con el que finalizó el torneo. Enfrentó al mismo rival de la última fecha y, pese a que el 4-0 en el Amalfitani pudo haber parecido «mentiroso», anoche quedo confirmado que hoy Vélez es más que muchos de sus adversarios y no debe desaprovechar esa superioridad al momento de afrontar los partidos.
  • Vélez no tuvo al Míster en el banco por casi una hora, producto de la expulsión aplicada por un impresentable Espinoza. Pese a eso, es motivo de orgullo saber que el técnico se fue al vestuario por defender a sus jugadores y exigir justicia a un árbitro demasiado incapaz de aplicarla. Ese espíritu se contagia y se ve en cada corrida y en cada pelota divida. Tal vez desde los equipos de Bianchi y Bielsa que no había un plantel capaz de amalgamar tan bien la identidad institucional de Vélez con la del técnico para generar un sello de calidad propio.
  • En sintonía con el punto anterior, ayer Vélez termina llevándose el triunfo de La Fortaleza con mas coraje que técnica. Quemó los papeles y se le plantó a Lanús con más potrero que pizarrón, algo que se venía pidiendo como complemento a tanto rigor estratégico.

En contra

  • Vélez perdió mucho de arriba, sobre todo en el primer tiempo con el cabezazo de Quignón en el travesaño y el gol de De la Vega. Este ha sido un punto débil del equipo de Heinze a lo largo de la Superliga y que los rivales han sabido aprovechar. Resulta llamativo dada la talla y capacidad aérea de sus centrales.
  • Como contrapartida al punto a favor, Vélez debe encontrar el fino equilibrio entre el coraje y la temeridad, sobre todo ante árbitros cada vez más mediocres y rivales cada vez más a la espera del error ajeno que de la virtud propia. Las expulsiones de Heinze y de Giannetti, aunque cuestionables, podrían haberse evitado poniendo un poco más de mente fría que de vísceras calientes.
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Emiliano Curuchaga @Emi_Curu